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| Historia |
| Época Colonial |
| Epoca Independiente |
| Características de la Ciudad de Tulancingo |
| Creación del Estado de Hidalgo |
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Características de la Ciudad de Tulancingo
En el año de 1854 concluyó sus trabajos una comisión estadística del gobierno mexicano, que aporta datos muy interesantes sobre el Distrito de Tulancingo a mediados del siglo XIX. Recordaremos que el distrito comprendía varios municipios, y prácticamente los datos que a continuación se transcriben corresponden a la zona centro del actual estado de Hidalgo.
Distrito de Tulancingo. Comprende los partidos de Tulancingo, Pachuca y Apan.
Partido de Tulancingo. Comprende la municipalidad del mismo, y los juzgados de paz de Singuilucan, Huasca, Atotonilco el Grande, Tutotepec, Tenango, Huehuetla, Achiotepec y Acaxochitlán.
Municipalidad de Tulancingo
Tierras. Su calidad y producciones. Los terrenos de este hermoso valle, regado por dos ríos, producen casi todas las semillas y en especial las de tierra fría, que para la siembra se prefieren por ser de más consumo y utilidad, el maíz rinde hasta el 200 por uno, la cebada 50, y el trigo en tierras escogidas, 40. También se produce aunque en pequeña cantidad, alverjón, lenteja, haba, papa, frijol, y otros granos.
Montañas. Una de las dos cordilleras que atraviesa el distrito en dirección del SE al NO separa el valle de Tulancingo de los llanos de Apan, que quedan al SE, y por el rumbo opuesto, sobre cerros todos minerales, se eleva la montaña nombrada las Navajas, notable por su altura.
Maderas. Abundan las de encino, oyamel, ocote, pero son desconocidas las de álamo, saúz, fresno, ciprés y otras varias de árboles frutales.
Ríos. Hay dos pero uno no merece especial atención, y el otro llamado de Tulancingo se forma de los de San Lorenzo y Hueyapan, que nacen de tres leguas S el primero y el segundo a dos leguas SE de Tulancingo. Unidos a distancia de media legua al oeste, siguen corriendo un espacio de cuatro a cinco leguas de S a N a incorporarse con el de Tortugas o San Marcos, del juzgado de paz de Acaxochitlán; y agregando después al de los Camarones que se compone de las vertientes del Cerro Tecodolmé, uno de los primeros de la Sierra, al de Acatlán y al de Huasca, que nacen del pie de la cordillera central del distrito, forman un caudaloso río llamado la Barranca de Mextitlán.
Lagunas. Las dos pequeñas llamadas de Hueyapan y Zupitlán que forman los veneros que llevan sus nombres, con cuyas aguas se riegan algunas haciendas.
Aguas potables. De esta clase es de los veneros citados, la del que nace en la misma cabecera de Tulancingo, donde hay tres fuentes para abastecer la población.
Canteras. Las hay de varias clases y de ellas se extrae mucha piedra para edificios, empedrados y ruedas de molino. Del Cerro del Tezontle, llamado así por componerse todo de esta piedra, se saca la que sirve para construcción, y es de color más claro que la del Peñón, al norte del citado cerro, a media legua poco más ó menos, hay una caverna de piedra pómez al parecer de buena calidad para el bruñido.
Caminos. Son malos e intransitables en la estación de lluvias. Si el proyecto que se formó hace tiempo de abrir un camino carretero de Tampico a México, pasando por Tulancingo, llegase a realizarse, produciría incalculables ventajas al comercio, y facilitaría el conocimiento de las extraordinarias riquezas que encierran las montañas de aquella sierra o cordillera.
Animales domésticos. Hay alguna cría de ganado mayor, y en poca mayor cantidad, de menor, que se consume principalmente en el distrito. Aves las comunes.
Salvajes. El contacto con una parte de la sierra hace que no sean desconocidos los tigres, leopardos y otros que en ella abundan; pero puede decirse que no es frecuente hallarlos en el territorio.
Aves. Águilas, gavilanes cuervos, zopilotes, garzas, quebrantahuesos, patos y varios pájaros como el jilguerillo, zenzontle y otros de varios colores.
Reptiles. La víbora llamada zincuate, la de cascabel y la de agua; aquellas de tres varas en su mayor tamaño, y ésta de vara y media; aunque su mordedura es venenosa, no causa la muerte. Hay también escorpiones y algunos otros reptiles comunes.
Insectos. Arañas, entre ellas la tarántula, alacranes, mestizos, y otros varios que no ofrecen ninguna particularidad notable por ser demasiado conocidos.
Fábricas. Algunos telares de jerguetillas, rebozos y cordoncillos de lana de poca importancia, y que cada día se disminuyen. Se fábrica también loza ordinaria.
Industria. Se fábrica manta ordinaria, paños de rebozos o jerguetillas y cordoncillos de lana para mangas, pero todo de poca consideración por que se consume en el propio distrito, con raras excepciones, aunque decae cada día, a medida que hay efectos más baratos que entran de las fábricas de México y Puebla. Se hace también de un excelente barro la loza ordinaria que se consume en el distrito.
Tampoco es de consideración el curtido de pieles de carnero y chivo, pero sirve a lo menos de recurso a la población menesterosa. La dedicación al cultivo de las hortalizas es uno de los principales ramos de industria.
Alimentos comunes. Carnes de vaca y de carnero, semillas, legumbres, pan y tortillas.
Bebidas. Pulque, que es de excelente calidad, se usa por todas las clases, y en la menos acomodada tiene además mucho consumo el aguardiente de caña.
Medios comunes de subsistencia. La clase proletaria subsiste principalmente del cultivo de sus hortalizas, las labores del campo y la arriería, pues la fábrica de mantas y paños de rebozo, ha disminuido mucho.
Riqueza territorial. No están desarrollados los admirables elementos que encierra este partido, especialmente en las municipalidades de Tutotepec, Tenango, Achiotepec y Huehuetla, cuyos terrenos no son conocidos. Puede considerarse como una parte de la riqueza de Tulancingo las muchas y excelentes legumbres de sus hortalizas.
Tierras de repartimiento. Las de propios están calculadas en la cantidad de 20,213 pesos. Las de censos en 1,200, y con las de repartimiento, divididas en toda la municipalidad, componen un total de 420 pedazos de tierra de riego y 1,142 de temporal.
Enfermedades. En la primavera y en invierno predominan las pleuresías y afecciones catarrales que degeneran en fiebres. En el estío y otoño son comunes las desenterías y tercinas, propagándose al fin de la estación, de modo que casi toman el carácter de epidémicas.
Idiomas. En algunos pueblos al norte del distrito se habla el otomí y el mexicano, siendo aquel más común: en los demás, aunque también se habla el mexicano, se ha generalizado más el castellano.
En 1858 la ciudad recibió el nombre de Tulancingo de Bravo por decreto expedido el 17 de abril de ese año, por el entonces gobernador del estado de México, Cayetano Gómez Pérez. Con ese acto se rendía homenaje a Nicolás Bravo, quien además de haber participado en el movimiento insurgente de 1810, vivió en la ciudad e imprimió el periódico llamado El mosquito de Tulancingo.





